El crédito comercial o financiación espontánea es una modalidad de financiación que el vendedor otorga al comprador, pero en tiempos de crisis los créditos comerciales escasean y las empresas buscan salvar sus inversiones (mercadería) de tal forma que reducen el plazo de crédito a sus clientes.
Un aplazamiento de los pagos a los proveedores puede ser un síntoma de problemas de liquidez o un alargamiento de los días de cobros no trasladados al proveedor pueden poner en riesgo la continuidad de la empresa. Para medir esta presión financiera que pueden estar sometidas las empresas es conveniente hacer un análisis del período medio de financiación comercial neta.
El período medio de financiación comercial neta mide el número de días promedio que la empresa ofrece (o recibe, si la cifra es negativa) financiación neta como consecuencia de sus transacciones comerciales, se obtiene como la diferencia entre el saldo de clientes y el de proveedores, dividido por el total de ventas anuales, multiplicado por 365.
Período medio de financiación comercial neta= ((saldo clientes - saldo proveedores) / ventas ) x 365
Período medio de financiación comercial neta= ((saldo clientes - saldo proveedores) / ventas ) x 365
Una muestra de la presión financiera se refleja en el plazo de financiación concedido por las empresas pequeñas en la cual se aprecia claramente el débil poder de negociación frente al resto de empresas.
Si bien estos plazos son determinados por el poder de negociación en las relaciones comerciales, la Unión Europea con el objetivo de limitar los plazos medio de pago a los proveedores, en el año 2000 promulgó la directiva Europea (2000/35/CE) contra la morosidad de las operaciones comerciales, en la que se fija para el 1 de enero de 2013, un plazo máximo de pago de las operaciones comerciales de 60 días en el caso de operaciones entre empresas, y de 30 si son Administraciones Públicas.
Como apreciamos en la gráfica (derecha), la importancia relativa de la financiación comercial neta concedida es más elevada en las pequeñas y medianas empresas que en las grandes.
Así, con estos análisis la empresa puede medir la presión financiera comercial que está siendo sometida, incluso valorar el poder de negociación que tiene frente a sus clientes y proveedores.
Fuente: Banco de España
Elaboración propia
Fuente: Banco de España
Elaboración propia